Decanos de las principales escuelas de Economía delinean los desafíos para el país… sin eslóganes

Cómo se aborda el crecimiento y la modernización del Estado, regresar a un sistema tributario simple e integrado y, sobre todo, ante cualquier propuesta “volver al rigor de evaluar” son parte de las medidas que proponen estos tres académicos. 

Hace un año, ad portas de las elecciones y cuando persistían signos de desconfianza en el ambiente político y económico, tres “competidores amistosos” decidieron dar su propio ejemplo. Convocados por cuatro gremios (Asoex, Acti, Asimet y Asexma), los decanos de las tres principales escuelas de Economía del país decidieron tomar esta oferta colaborativa y sentarse cada miércoles en la tarde, junto a sus equipos, a pensar y discutir para proponer caminos para que Chile retome altas tasas de crecimiento en el largo plazo.

Las condiciones excluyeron cualquier remuneración y cualquier modificación o injerencia de los “mandantes”, dicen los tres decanos, riendo. Manuel Agosin, de la U. de Chile; Ignacio Briones, de la UAI, y José Miguel Sánchez, de la UC, quisieron “mostrar que conversar importa, que grupos con sensibilidades políticas y económicas distintas se pueden encontrar en una conversación abierta”. Ese es el valor mayor de la propuesta, creen los tres.

De paso, que sus propuestas sirvieran de insumo y estuvieran disponibles para todos los candidatos de esta elección. A dos semanas de la votación, ese objetivo quedó más al debe, no ven que sea el tono que ha marcado esta campaña ni esta segunda vuelta. “En Chile nos hemos acostumbrado a hacer afirmaciones que no tienen ningún sustento, que se basan más en ideología que en realidades”, dice Briones.

-¿Cómo cuáles?

Agosin: “Como un candidato que antes de la primera vuelta no decía “No +AFP” y hoy la está prácticamente abrazando. Ahora afirma “No + CAE”, “eliminarlo retroactivamente”, y no sabemos qué análisis lo sustenta”.

Briones: “Es un eslogan esto de que tenemos la maldición de los recursos naturales, que la economía no se ha diversificado y que hay que meterle tecnología. Hay diversificación en las exportaciones, y también hay sectores muy competitivos en nuestra economía, con mucha innovación. Es una riqueza tener recursos naturales. En Nueva Zelanda están orgullosos y les han agregado valor en logística y otras cosas”.

Sánchez: “Pensamos mayoritariamente que la gratuidad universal en educación superior es una mala idea, y ahora vemos que los candidatos la están abrazando”.

-¿Es mala cuando es “universal”, o es siempre una mala solución?

Sánchez: “La vemos hasta un límite, varios pensamos que hay mejores maneras de financiar la educación superior que la gratuidad, como becas y créditos contingentes al ingreso y con tope. Estamos dedicando los escasos recursos que tenemos en la gente que probablemente van a estar en la cota más alta de la distribución del ingreso, pensamos que un sistema de gratuidad es regresivo. Proponemos poner el foco en la educación temprana, donde está la mayor rentabilidad social”.

Briones: “Hubo unanimidad en que no era prudente avanzar en gratuidad más allá de lo que hoy existe. La diferencia estuvo en que algunos pensamos que habría que retroceder. El realismo es siempre con renuncia, y el mejor uso de ese dinero es en la etapa temprana. Sin embargo, hoy pareciera “obvio” que hay que poner la plata en otro lado”.

-¿Se refiere a los dos candidatos que se disputan la segunda vuelta? Ambos proponen avanzar en gratuidad.

Briones: “Avanzar no es un problema ideológico, es contingente a los recursos y a las falencias que tenemos en las etapas tempranas de educación. Un trabajador chileno con educación superior tiene las competencias de un trabajador con educación secundaria de la OCDE, incluso primaria en algunos países. La universidad apenas compensa lo que el colegio no hizo. Es evidente dónde está el problema y el costo de la universidad es tres veces mayor que la subvención preferencial. Es muy de locos”.

Agosin: “Las políticas públicas hay que analizarlas, no bastan los eslóganes. La gratuidad es un tema muy emocional. No se analizan sus consecuencias ni otros caminos para que ningún joven con talento quede fuera de la educación superior. Nuestro documento pone el énfasis en el análisis, en el diseño, en la calidad de las políticas públicas. Ha habido un deterioro increíble en la calidad de las políticas públicas desde la vuelta a la democracia, cuando crecimos 7% durante 12 años, porque hubo confianza, consensos y la gente se sentaba a conversar”.

Briones: “Se ha ido perdiendo el rigor de evaluar, se lanzan cosas avaladas en consignas emocionales, y después veo cómo lo evalúo. Y si sale mal, no importa; ahí veo cómo sigo adelante”.

-Frente a ese deterioro, ¿tienen alguna perspectiva de mejora, a la luz de lo visto en esta campaña?

“Muy poca”, dicen los tres, al unísono. Briones es más directo: “Se han instalado eslóganes como esta falsa dicotomía entre políticos y tecnócratas. A los tecnócratas corresponde encontrar la mejor forma de hacer algo basado en la evidencia, y a los políticos intermediar esa propuesta. Hoy pensamos que todo es político, es emocional y es la mejor receta para irse al despeñadero”.

Fuente: Economía y Negocios de El Mercurio de Santiago

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